miércoles, 26 de octubre de 2016

Discapacidad: igualdad y oportunidades 

Que complicado hablar de una ética, cuando cada ser reflexiona y actúa a su parecer  y a sus condiciones  o peor aún a como le convenga según sea el caso.

Esto pasa a diario en el medio en el cual nos desenvolvemos,  ya sea en un campo laboral,  familiar o social, en donde vemos como cada persona habla como si tuviera la verdad absoluta sobre la forma de comportarse o actuar de cada ser, sin saber que como persona puede llegar a ser peor que la misma persona de que se habla.

Saber que se vive de una doble moral en todos los campos, podemos ver como una persona por el solo hecho de tener  poder, creerse superior o tener unas mejores condiciones, se siente con la capacidad  de menospreciar o tratar mal a otra.

Inicio con esto, complicado  hablar de ética, ya que estamos hablando de personas que no presenta ninguna discapacidad o limitaciones, si esto es lo que  sucede o viven  los que no presentan discapacidad, no me puedo imaginar cómo es para aquellas personas que padece de alguna limitación, donde así existan demasiadas normas o leyes que los amparan pero que no sirven a la vez para nada. Cabe resalta como en nuestro país se realizan leyes de inclusión, pero que muy poco las hacen cumplir o las cumplen como debe de ser.

Tener una discapacidad no hace a la persona diferente o con menos oportunidades a los que nacemos sin ella, desafortunadamente este es un gran problema desde la misma familia, en algunos hogares la discapacidad es sinónimo de pobrecito, incapaz y hasta de lastima, mientras en otras familias es sinónimo de estorbo, persona generadora solo de gastos, de vergüenza y hasta de inservible.

Lo más grave a toda esta problemática es que la mayoría de trastornos o problemas de autoestima y autoconfianza inician en casa, donde la persona con discapacidad no se le brinda la misma oportunidad que a las personas que no sufren de ella, ya sea por la sobreprotección o el abandono a la que son sometidas estas personas, el considerar que no  podrán llevar una vida sana e igual que los demás, hace que estas personas se hundan cada día más en el problema de tener confianza o quererse a sí misma.

Entidades como la ONU, los derechos humanos y las leyes nuestras, estiman y redactan una cantidad de normas o deberes para las personas con discapacidades,  las cuales constan desde cómo debe ser tratada esta persona, la educación que se le debe impartir, las oportunidades laborales  y normas de respeto para ellos, pero desafortunadamente parece que hay muchas normas pero nadie que vele porque estas se cumplan, ya que podemos observar cómo se tratan en ocasiones a estar personas con apelativos como brutos, incapaces, bobos, enfermos mentales, mochos, torcidos entre otros, los cuales no hacen que estas personas tengan una confianza en sí mismas. Y si hablamos del campo laboral  se nota que se habla de las normas que existen de igualdad en el momento de contratar, pero pocas personas con discapacidad se presentan para participar por ese puesto,  ya que la mayoría afirma que con solo ver que tienen la discapacidad son rechazados o dicen que la empresa no cumple con los parámetros para tener una persona con discapacidad dentro de ella, aunque conocemos que existe una norma donde todas las empresas deben tener adecuaciones así no tengan este tipo de personas laborando dentro de ellas.
Otro de los puntos en el cual nuestras leyes al igual que en la mayoría del mundo se está luchando por una inclusión educativa, pero aquí se vive otra doble moral, ya que la mayoría de instituciones no cuenta ni con los espacios ni mucho menos con las personas capacitadas para atender este tipo de población y eso hace de que un docente no prepare su clase  desde un punto diferentes sino que la contrario asumiendo siempre que tienen solo personas sin discapacidades.

Halar de moral, ese comportamiento que considero que en nuestra sociedad es más por el camino del mal que del bien, es difícil, atendiendo a lo anterior podemos manifestar con qué autoridad un funcionario habla de tener moral, ¿será por solo hacer una norma o ley?, de que en una sociedad se hable de una moral civil  de esa libertad que tenemos,  cuando cada uno lleva su propio afán y no le interesa ayudar a la otra persona  ya que nos hace perder tiempo o nos coge la tarde para llegar al sitio que debo desplazarme ¿será que el solo hecho de querer ayudar, pero no hacerlo nos hace mejores personas?. Escuchar hablar a un directivo de una institución de inclusión y explicar todas las normatividad que existe en ella y dar a conocer de una y mil formas hace ¿Qué se cumpla todo lo que la norma dice de y que se le dé una educación inclusiva con todos sus derechos?

Discapacidad no significa no tener derechos, no significa ser menos, no significa ser excluyente, no significa no tener oportunidades, discapacidad es solo una palabra que se le asigna a una persona que tiene los mismos derechos de nacer y crecer en un ambiente sano, en el lecho de una familia no considerándola especial por la discapacidad sino haciendo sentir que es una persona común y corriente como cualquier otra y que por esto tienes las mismas capacidades y oportunidades de cualquier ser.

Discapacidad no significar en pensar en un aborto o eutanasia, porque  será o es una persona que requiere de cuidados especiales y no hay el dinero ni el tiempo para llenar a esa persona de amor, ni hacerla sentir que no es discapacitada, ni mucho menos en no dejarla vivir.

Esta doble moral en  la que se vive, esta doble moral que se debe guardar y aparentar que somos las personas más correctas   y que tenemos una vida perfecta, es lo que nos hace una sociedad egoísta, sin valores, que no hace sino que vivamos el momento, ese presente sin construir un mejor mañana y peor aún personas egoístas  que nos creemos los dueños de todo aquello que nos rodea incluso a las demás personas.

Me pregunto dónde están todas estas leyes o normas que existen para amparar la seguridad y el bienestar de los discapacitados, ¿será qué es como todo en nuestro país?, que solo nos preocupamos por ver y lamentarnos de los problemas sociales, de violencia y de corrupción, de cómo invierten  dinero en una bolsa rota y nadie da respuesta de que se hizo, pero peor aún de quedarnos callados y no buscar respuesta por miedo a la violencia o delincuencia en la que vivimos.  ¿Será que de esa misma forma se habla de discapacidad en  Colombia? Donde se hacen leyes o se levantan decretos solo  para representar ciertas cantidades de dinero y no velar por si se cumplen estás.


Independiente de todo esto, se nos olvida que somos seres humanos y que debemos actuar justamente como eso, seres  que necesitamos de vivir en sociedad, de estar con una sociedad sin la necesidad de discriminar a otro ser por su condición sexual, étnica, económica, religiosa, idealista, ni mucho menos por su condición física, que ante todo  en las leyes y ante Dios todos somos iguales y tenemos las mismas capacidades.

Bibliografía 


Guibet, C. y Romañach, J. (2010). Éticas de la diversidad. Una alternativa a la ética de Peter Singer. Dilémata, 2(3). Recuperado dehttp://www.dilemata.net/revista/index.php/dilemata/article/view/37/52

Morales, P. y Vallés, B. (2013). Discapacidad y reconocimiento:reflexiones desde el prisma de Axel Honneth. Dilémata, 5(13), 189-208. Recuperado dehttp://www.dilemata.net/revista/index.php/dilemata/article/view/249/276


García, M. (1991). El camino de la ética civil en Colombia. Balance y perspectivas. En: Theologica Xaveriana 46. Recuperado de: http://datateca.unad.edu.co/contenidos/100001/el_camino_de_la_e_tica_civil_en_Colombia.pdf

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