Discapacidad: igualdad y oportunidades
Que complicado hablar de una ética,
cuando cada ser reflexiona y actúa a su parecer y a sus condiciones o peor aún a como le convenga según sea el
caso.
Esto pasa a diario en el medio en el
cual nos desenvolvemos, ya sea en un
campo laboral, familiar o social, en
donde vemos como cada persona habla como si tuviera la verdad absoluta sobre la
forma de comportarse o actuar de cada ser, sin saber que como persona puede
llegar a ser peor que la misma persona de que se habla.
Saber que se vive de una doble moral
en todos los campos, podemos ver como una persona por el solo hecho de tener poder,
creerse superior o tener unas mejores condiciones, se siente con la capacidad de menospreciar
o tratar mal a otra.
Inicio con esto, complicado hablar
de ética, ya que estamos hablando de personas que no presenta ninguna discapacidad
o limitaciones, si esto es lo que sucede o viven los que no presentan discapacidad, no me puedo imaginar cómo es para aquellas personas que padece de
alguna limitación, donde así existan demasiadas normas o leyes que los amparan
pero que no sirven a la vez para nada. Cabe resalta como en nuestro país se
realizan leyes de inclusión, pero que muy poco las hacen cumplir o las cumplen
como debe de ser.
Tener una discapacidad no hace a la
persona diferente o con menos oportunidades a los que nacemos sin ella, desafortunadamente
este es un gran problema desde la misma familia, en algunos hogares la discapacidad
es sinónimo de pobrecito, incapaz y hasta de lastima, mientras en otras
familias es sinónimo de estorbo, persona generadora solo de gastos, de vergüenza
y hasta de inservible.
Lo más grave a toda esta problemática es
que la mayoría de trastornos o problemas de autoestima y autoconfianza inician
en casa, donde la persona con discapacidad no se le brinda la misma oportunidad
que a las personas que no sufren de ella, ya sea por la sobreprotección o el
abandono a la que son sometidas estas personas, el considerar que no podrán llevar una vida sana e igual que los demás,
hace que estas personas se hundan cada día más en el problema de tener
confianza o quererse a sí misma.
Entidades como la ONU, los derechos
humanos y las leyes nuestras, estiman y redactan una cantidad de normas o
deberes para las personas con discapacidades, las cuales constan desde cómo debe ser tratada
esta persona, la educación que se le debe impartir, las oportunidades laborales
y normas de respeto para ellos, pero
desafortunadamente parece que hay muchas normas pero nadie que vele porque
estas se cumplan, ya que podemos observar cómo se tratan en ocasiones a estar
personas con apelativos como brutos, incapaces, bobos, enfermos mentales,
mochos, torcidos entre otros, los cuales no hacen que estas personas tengan una
confianza en sí mismas. Y si hablamos del campo laboral se nota que se habla de las normas que existen
de igualdad en el momento de contratar, pero pocas personas con discapacidad se
presentan para participar por ese puesto,
ya que la mayoría afirma que con solo ver que tienen la discapacidad son
rechazados o dicen que la empresa no cumple con los parámetros para tener una
persona con discapacidad dentro de ella, aunque conocemos que existe una norma
donde todas las empresas deben tener adecuaciones así no tengan este tipo de
personas laborando dentro de ellas.
Otro de los puntos en el cual nuestras
leyes al igual que en la mayoría del mundo se está luchando por una inclusión educativa,
pero aquí se vive otra doble moral, ya que la mayoría de instituciones no
cuenta ni con los espacios ni mucho menos con las personas capacitadas para
atender este tipo de población y eso hace de que un docente no prepare su clase
desde un punto diferentes sino que la
contrario asumiendo siempre que tienen solo personas sin discapacidades.
Halar de moral, ese comportamiento que
considero que en nuestra sociedad es más por el camino del mal que del bien, es
difícil, atendiendo a lo anterior podemos manifestar con qué autoridad un funcionario
habla de tener moral, ¿será por solo hacer una norma o ley?, de que en una
sociedad se hable de una moral civil de
esa libertad que tenemos, cuando cada
uno lleva su propio afán y no le interesa ayudar a la otra persona ya que nos hace perder tiempo o nos coge la
tarde para llegar al sitio que debo desplazarme ¿será que el solo hecho de
querer ayudar, pero no hacerlo nos hace mejores personas?. Escuchar hablar a un
directivo de una institución de inclusión y explicar todas las normatividad que
existe en ella y dar a conocer de una y mil formas hace ¿Qué se cumpla todo lo
que la norma dice de y que se le dé una educación inclusiva con todos sus
derechos?
Discapacidad no significa no tener
derechos, no significa ser menos, no significa ser excluyente, no significa no
tener oportunidades, discapacidad es solo una palabra que se le asigna a una
persona que tiene los mismos derechos de nacer y crecer en un ambiente sano, en
el lecho de una familia no considerándola especial por la discapacidad sino
haciendo sentir que es una persona común y corriente como cualquier otra y que
por esto tienes las mismas capacidades y oportunidades de cualquier ser.
Discapacidad no significar en pensar
en un aborto o eutanasia, porque será o
es una persona que requiere de cuidados especiales y no hay el dinero ni el
tiempo para llenar a esa persona de amor, ni hacerla sentir que no es
discapacitada, ni mucho menos en no dejarla vivir.
Esta doble moral en la que se vive, esta doble moral que se debe
guardar y aparentar que somos las personas más correctas y que
tenemos una vida perfecta, es lo que nos hace una sociedad egoísta, sin
valores, que no hace sino que vivamos el momento, ese presente sin construir un
mejor mañana y peor aún personas egoístas que nos creemos los dueños de todo aquello que
nos rodea incluso a las demás personas.
Me pregunto dónde están todas estas leyes
o normas que existen para amparar la seguridad y el bienestar de los
discapacitados, ¿será qué es como todo en nuestro país?, que solo nos
preocupamos por ver y lamentarnos de los problemas sociales, de violencia y de corrupción,
de cómo invierten dinero en una bolsa
rota y nadie da respuesta de que se hizo, pero peor aún de quedarnos callados y
no buscar respuesta por miedo a la violencia o delincuencia en la que vivimos. ¿Será que de esa misma forma se habla de
discapacidad en Colombia? Donde se hacen
leyes o se levantan decretos solo para
representar ciertas cantidades de dinero y no velar por si se cumplen estás.
Independiente de todo esto, se nos
olvida que somos seres humanos y que debemos actuar justamente como eso, seres que necesitamos de vivir en sociedad, de estar
con una sociedad sin la necesidad de discriminar a otro ser por su condición
sexual, étnica, económica, religiosa, idealista, ni mucho menos por su condición
física, que ante todo en las leyes y
ante Dios todos somos iguales y tenemos las mismas capacidades.
Bibliografía
Bibliografía
Guibet, C. y
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Peter Singer. Dilémata, 2(3). Recuperado dehttp://www.dilemata.net/revista/index.php/dilemata/article/view/37/52
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de: http://datateca.unad.edu.co/contenidos/100001/el_camino_de_la_e_tica_civil_en_Colombia.pdf
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